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El EZLN en Marcha

19. March 2001

Mexico, D.F., Marzo 2001

CRONICA COMPACTA

Despuà©s de un largo silencio roto con una conferencia de prensa en diciembre del 2000 sobre la caà­da del PRI y la fanfarronada presidencial de resolver el caso Chiapas en quince minutos, el EZLN anuncià³ su marcha a la capital de Mà©xico, el Distrito Federal. El 24 dejaron La Realidad en donde arranca la Selva Lacandona, veintitrà©s comandantes, un subcomandante y un colaborador sin capucha, para recorrer 12 estados de la república y llegar al centro histà³rico de Mà©xico el 11 de marzo. El objetivo: dar trámite legal y constitucional a la Ley sobre derechos y cultura indà­gena, firmada por el EZLN y los representantes del gobierno en San Andrà©s Sacamchen (antes Larrainzar, un conquistador español), el 16 de febrero de 1996, para que el presidente Ernesto Zedillo se negara a su presentacià³n ante la Cámara de Diputados con el prejuicio de que provocarà­a la balcanizacià³n del paà­s, es decir, la fragmentacià³n en autonomà­as. Cuando todo esto ocurrà­a fue capturado el supuesto comandante Germán, para ser puesto en libertad en cumplimiento de la Ley de Concordia y Pacificacià³n.
Desde el inicio de la marcha, el gobierno de Vicente Fox organizà³ la expropiacià³n de la bandera indà­gena del EZLN y procurà³ envenenarle el agua con mà­tines en pueblos indios y con una reunià³n con ONG´s en la sede presidencial de Los Pinos. El presidente en mangas de camisa, con bastà³n de mando indio y frente a un colorido fondo cuando Marcos empezà³ a recibir bastones de mando de diversos pueblos indios, fueron el escenario de declaraciones por los indios, de bienvenidas al EZLN y de acentuacià³n constante de la paz inminente con la promesa de que pudiera haber una entrevista entre Fox y Marcos, a fin de dialogar y alcanzar acuerdos. En tanto las dirigencias empresariales, algunos diputados y senadores, los gobernadores de Querà©taro y Morelos, algunos ignorados là­deres corruptos de campesinos y obreros y uno que otro mediocre periodista, levantaron el reclamo de fuera pasamontañas, ¿quià©n los patrocina?, quieren poner de rodillas a los poderes republicanos y hubo quien, un veterano exguerrillero de Lucio Cabañas ahora diputado local por Morelos, reto a duelo al “muchachito maricà³n (homosexual) que no sabe lo que es combatir.”
El paso de la marcha convocà³ a la sociedad civil. Marcos habà­a previsto la interlocucià³n civil como objetivo estratà©gico y logrà³ reunir a su paso por Chiapas, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Querà©taro, Guanajuato, Michoacán, Edo. de Mà©xico, Guerrero y el Distrito Federal, a numerosas organizaciones civiles, sociales y polà­ticas las menos, organizadores de las recepciones por gente ansiosa de ver al famoso Sup y a los veintitrà©s comandantes: Esther, Fidelia, Susana, Yolanda, Abraham, Tacho, Ismael, Alejandro, Bulmaro, Daniel, David, Eduardo, Filemà³n, Gustavo, Javier, Omar, Isaà­as, Abel, Sergio, Maxo, Moisà©s, Zebedeo y el de insà³lito seudà³nimo Mister. Con ellos y sin cubrirse el rostro, el arquitecto Fernando Yañez siempre detrás de Marcos a la manera del Jefe del Estado Mayor tras el presidente de la república.
Los más polà­ticos entre los miles reunidos a lo largo de los más de 3 500 kilà³metros recorridos, esperaron sin à©xito alguna mencià³n al Foro Econà³mico Mundial y a la represià³n contra los estudiantes golpeados en Cancún a quienes las heridas y el encarcelamiento impidieron acompañar a la Caravana. Se esperaba tambià©n alguna mencià³n a los presos polà­ticos no zapatistas, a los desaparecidos apenas citados en general en Guerrero, cuna del Ejercito Popular Revolucionario (EPR), el Ejercito Revolucionario Popular Insurgente (ERPI), Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) y el no mencionado EPR/PDPR, Tendencia Democrática. El EPR habà­a hecho un acto de propaganda armada de apoyo al EZLN en un pueblo cercano a Xochimilco, ultima escala antes de marchar al centro histà³rico de Mà©xico.
El discurso del EZLN se mantiene en el punto clave de los indios e hizo que el III Congreso Nacional Indà­gena en Nurio, Michoacán, rindiera honores especiales al EZLN y se pronunciara por la legalizacià³n a la llamada Ley COCOPA (de la Comisià³n de Concordia y Pacificacià³n integrada por Diputados y Senadores) y por el cumplimiento de las tres señales que Marcos pidià³ al gobierno de Fox como garantà­a de voluntad polà­tica de paz: liberacià³n de los presos polà­ticos involucrados con el EZLN, desmilitarizacià³n de Chiapas más allá del reposicionamiento de tropas que se ha hecho en tres ocasiones con una ceremonia en la que el general entrega el terreno a sus poseedores de siempre y por supuesto, discusià³n y legalizacià³n de los acuerdos de San Andrà©s.
Fox no parà³ de acudir a comunidades y pueblos indios durante la marcha y de establecer diálogos por radio, televisià³n y prensa en busca del subcomandante. Claro y bien asesorado, luego de la entrada al Zà³calo capitalino de la marcha y como respuesta al interrogante sobre el tratamiento de Marcos al gobernador de Querà©taro a quien impuso el sobrenombre de Firulais, un payaso de principios de siglo y al mismo presidente a quien llamà³ el Fox, quizá con la intencià³n de relacionarlo con el zorro para los hablantes del inglà©s, el presidente dijo que ahà­ estaba la prueba de la democracia mexicana, del cambio que permità­a decir groserà­as e insultos a alguien bien custodiado por la seguridad del estado.
Las televisoras más poderosas organizaron un concierto por la paz el mismo dà­a del inicio del III Congreso Nacional Indà­gena, el sábado 3 de marzo. Dos grupos del peor rock and roll dulzà³n e industrial, llamaron a vestir de blanco, a encender una vela a las diez y media de la noche mientras el anuncio por televisià³n consistà­a en una niña india de blanco en medio de la cancha de fútbol donde soltaba una paloma blanca. Ante el asombro general, no sà³lo se les vino encima el repudio civil y polà­tico sino que ni en el propio estadio Azteca prosperà³ la campaña. Tampoco prospero el repudio televisual convocado contra los Tutti Bianchi (monos blancos para Mà©xico) encabezados por Federico Mariani para la seguridad de la marcha, llamada al fin acompañamiento para no meter en problemas a quienes habà­an sido expulsados años atrás por el gobierno mexicano. Los compañeros italianos cumplieron la encomienda de no dejar pasar a nadie y de proteger la salida y la entrada del EZLN. Resistieron a todos los reclamos hasta ser sustituidos por las organizaciones indias del III Congreso, en especial los huicholes, y asà­ dejaron sin argumento a los chauvinistas que preguntaron en una encuesta de Tv Azteca: ¿está usted de acuerdo en que la escolta del EZLN està© formada por extranjeros?. La prensa acostumbrada al trato privilegiado se quejà³ de no poder trabajar.
La entrada al Zà³calo el domingo 11 de marzo encontrà³ la placa de cemento de 21 384 metros cuadrados, estuvo llena, rodeada de mantas de bienvenida, con las calles de entrada repletas de gente y con dos escenarios: uno para los grupos musicales que el lunes ofrecieron un concierto organizado por el gobierno del Partido de la Revolucià³n Democrática (PRD), ansioso de mostrar su solidaridad y otro exclusivo para el contingente zapatista, frente al Palacio Nacional que fuera sede de la Presidencia. Pudo pasar con dificultad el trailer usado desde Xochimilco, con una plataforma en el là­mite del Kitsh carnavalesco porque simulaba un corral para ganado con pacas de alimento rodeadas por la delegacià³n del EZLN. El lema principal en una manta al costado del transporte y en el escenario principal, proclamaba: “nunca más un Mà©xico sin nosotros” y hasta atrás, una enorme manta blanca atribuida al comità© Ya Basta decà­a: “Todos somos indios del mundo”.
La orientacià³n ceremonial y simbà³lica del acto llenà³ las esperanzas de la mayorà­a de los asistentes, algunos de los cuales ocuparon galerà­as de los edificios con varios dà­as de anticipacià³n. Representantes de dos pueblos indios hicieron una ceremonia de recepcià³n ritual, para dar paso a dos oradores importantes: uno de el Frente Popular Revolucionario de la regià³n de la montaña de Guerrero que recorrià³ a pià© la distancia hasta llegar con alrededor de 1 500 campesinos muy pobres para encontrarse con el EZLN. Poco caso se ha hecho a estos campesinos que exigen la libertad de sus presos y el castigo a los culpables de las desapariciones. Recordà³ el orador las marchas desde Guerrero de 1992, 1994 y 1995 como antecedentes evidentemente no tan exitosos como la marcha del EZLN. Siguià³ el saludo del III Congreso Nacional Indà­gena para dar paso a los discursos de las mujeres, una representante mazahua que hablà³ de los migrantes a la ciudad y el otro de la comandanta Esther del EZLN. Quizá de esta manera se respondà­a a la crà­tica de una diputada francesa quien declarà³ su asombro por una marcha de autobuses y camionetas escoltadas por policà­a de tránsito que más parecà­a la de un equipo de fútbol que acabara de ganar la copa del mundo; la diputada comentà³ tambià©n la lectura de textos escritos por otros puestos en boca de las mujeres comandantes. La comandante Esther hablà³ de la triple explotacià³n por ser ” mujer, india y pobre” y legitimà³ asà­ la rebeldà­a y el repudio a la oferta a los pobres del presidente Fox para dotarlos de “changarro, vocho y tele” esto es, de empresa precarista familiar, sedan VW y aparato de televisià³n para que sean muy felices. Siguieron despuà©s las intervenciones de los comandantes Zebedeo, Tacho y David, para insistir en el carácter de la marcha “feroz y pacà­fica” según dijo el primero para pedirle al gobierno “que se quite la cerilla y la carnosidad” de las orejas. El segundo optà³ por el tono poà©tico de invocacià³n a la Madre Tierra y al Padre Sol. Con su atavà­o indio, con las piernas descubiertas y su sombrero con cintas, el comandante David mencionà³ las 250 posiciones militares en Chiapas de las que el gobierno solo ha desocupado 7. Y al fin leyà³ su discurso Marcos con “el gobierno detrás” en alusià³n al Palacio Nacional y al acoso constante. Pasà³ lista a todas y cada una de los 53 grupos indios de Mà©xico con alguna frase poà©tica, para insistir en la necesidad de seguir firmes y aclarar que el EZLN no llegaba para decir que hacer ni para exigir orientacià³n alguna. “Nosotros no deberà­amos estar aquà­”, aclaro, sino debieran estar las bases insurgentes del EZLN. Arriba de à©l, en la azotea del Palacio Nacional, un soldado lo vigilaba. En los otros edificios, salvo la Catedral y el edificio de gobierno del Distrito Federal donde despacha Andrà©s Manuel Là³pez Obrador, estuvieron llenos de gente en los balcones y en las azoteas. Los muros soportando mantas de saludo, igual que los postes del Zà³calo. En principio, detrás de Marcos el arquitecto Fernando Yañez que luego pasarà­a a uno de los extremos de la delegacià³n.
Los discursos no fueron polà­ticos en sentido tradicional, nada es tradicional en el EZLN, salvo los vestidos y algunos de sus comandantes. Fue la entrega a la sociedad civil de la responsabilidad de un poderoso movimiento social. Dà­as antes, Marcos habà­a declarado en larga entrevista televisada de una hora y publicada despuà©s por PROCESO, que el EZ y à©l no son revolucionarios sino rebeldes por que trabajan desde la base social y no quieren el poder.
Del Zà³calo a la Escuela Nacional de Antropologà­a donde la seguridad está a cargo de la Sociedad Civil, en especial del Centro de Informacià³n Zapatista, de voluntarios de la escuela con el auxilio de la Delegacià³n Tlapán, la divisià³n territorial más al sur del Distrito Federal donde esta ubicada la escuela, con la coincidencia de que al frente de la Delegacià³n está un veterano de la solidaridad latinoamericana, experto en procesos de autonomà­a como el que asesorà³ para los sandinistas y exdirector de la Escuela, el conocido como Comandante Gilberto Là³pez y Rivas.
La sorpresa para todos ha sido la afirmacià³n de Marcos de que no se van si no se legalizan los Acuerdos de San Andres. Las primeras entrevistas con la COCOPA en el auditorio de la escuela y las reuniones del arquitecto Yañez en la Cámara de Diputados, han sido denunciadas por Marcos como un intento irrespetuoso de negar la importancia del EZLN al proponerle reunirse con comisiones de veinte diputados. Exige a cambio presentarse ante el pleno de la Cámara de Diputados, igual que lo han hecho presidentes no mexicanos y hasta un asesino serial, Goyo Cárdenas, luego que cumplià³ su condena en los años 70. Lo demás es folclor campesino y urbano: los conciertos de rock en el Zà³calo para ver a quienes se desnudan, el del enorme campo deportivo al oriente de la ciudad para reunir alimentos y medicinas en medio del gran desmadre (librarse de la madre, salirse un rà­o de su cauce) como llaman los chavos (muchachos lumpen) a sus afanes cumplidos de drogarse, brincar hasta caer extenuados, atacar transportes de la policà­a y civiles. A la par, los invitados tratados a cuerpo de rey y con acceso directo a la comandancia del EZLN: Saramago, Touraine, Madame Miterrand, Vázquez Montalban, el ignorado dirigente campesino Josà© Bovà© y como acompañantes mexicanos para la conferencia abierta y en el III Congreso Nacional Indà­gena, Pablo González Casanova, un exrector universitario, socià³logo estudioso de la democrácia en Mà©xico que se esforzà³ en saludar en nahuatl tanto como el escritor Carlos Montemayor que lo hizo en maya para que Carlos Monsivais interviniera en español sin su desenfado caracterà­stico y rentable. Joaquà­n Sabina no se presentà³ al concierto del Zà³calo y Miguel Rà­os fue repudiado al intentar cantar el Himno a la Alegrà­a de Schiller.
OXIMORON.- La figura discursiva con la que Marcos titulà³ un comunicado para el Foro Social Mundial de Porto Alegre en 2001. Explica un epà­grafe de Jorge Luis Borges: “en la figura que se llama oximorà³n, se aplica a una palabra un epà­teto que parece contradecirla; asà­ los gnà³sticos hablaron de una luz oscura, los alquimistas de un sol negro”. Marcos ha sido sin duda el campeà³n del oximorà³n, tanto en lo que ha llamado “el hablar chueco”, transgrediendo el orden sintáctico del sujeto, verbo y predicado, como en su posicià³n frente al poder, a cambio de una convocatoria constante a la saciedad civil en el umbral nunca cruzado de la sociedad polà­tica. Es à©sta la primera paradoja: ¿cà³mo cambiar un paà­s, como ser esperanza del mundo sin construir más poder que el de las movilizaciones y las marchas?.
1. En contraste, el poder organiza un Plan Puebla-Panamá que abarca a toda Centroamà©rica hasta la mitad del territorio mexicano para combatir a la pobreza de manera neoliberal. Las fuentes de empleo que abrirán los empresarios trasnacionales coordinados cederán territorio , riquezas, pueblos desarticulados y cultura yanqui como modo de vida para los indios y la gente común de la regià³n más pobre de Mà©xico, con excepcià³n de Guerrero en la costa del Pacà­fico en proceso de cesià³n globalizadora por los proyectos megaturà­sticos y Veracruz en la costa atlántica, gobernado por un socio de Televisa que, cuando esto escribe, se dispone a arrasar con el centro ceremonial de Tajà­n para beneplácito de turistas. Fox lo ha sentenciado: no debe avalarse el plan sin conocerlo. ¿Quà© hacer?, ¿basta con las protestas de la sociedad civil ni siquiera movilizada por esta situacià³n concreta tan lejana del discurso poà©tico del oximorà³n?
2. Los indios no eran el sujeto único por construir cuando El Despertador Mexicano de diciembre de 1993 anuncià³ la declaracià³n de guerra contra el estado mexicano. Se trataba entonces de un repudio revolucionario, con su propuesta de leyes y todo, contra el Tratado de Libre Comercio con un letrero en un muro de San Cristà³bal de las Casas, tomado por el EZLN, junto con otras posiciones desde las que avanzarà­a hasta el centro del paà­s.
El quinto centenario de la ocupacià³n europea de Amà©rica en 1942, hacà­a entonces importante al EZLN con su evidente base india. Pero esto no era sino el principio de un proceso nacional, popular, revolucionario. Ahora sà³lo son los indios. ¿Es esto suficiente porque son los más pobres?.
3. La autodeterminacià³n de los pueblos se practica en algunos paà­ses europeos pero tambià©n en Oaxaca donde se les reconoce sus estructuras de poder y en Quintana Roo en la zona maya peninsular y Veracruz donde se reconoce legalmente sus culturas y sus lenguas. ¿Quà© hacer con los problemas de territorialidad y usufructo que esto implica?. ¿Se trata de desatar una madeja sin fin?
4. El poder corrompe, dicen las buenas conciencias. Marcos se ha burlado de quienes quieren el poder y no construyen ninguno. ¿Dà³nde está la propuesta polà­tica del EZLN?, ¿todo queda en una amorfa sociedad civil, en sus bonitas movilizaciones, en su imitacià³n del oximoron?
5. El reconocimiento de organizaciones revolucionarias logrado por el EZLN de parte del Ejà©rcito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP), las más importantes organizaciones clandestinas a quienes agradecià³ su apoyo en la visita especial a Iguala el 7 de marzo. Esto contradice la resistencia a veces grosera del EZLN y de Marcos en especial, a todo apoyo y solidaridad polà­tico-militar. ¿Se abre asà­ el EZLN a una coordinacià³n revolucionaria. ¿La afirmacià³n de ser rebelde y no revolucionario implica dejar a otros la necesidad polà­tico-militar para quedarse como un gran movimiento social?.
6. Desarmados y sin deponer la declaracià³n de guerra al estado, el grupo de 24 comandantes ha recibido aplausos, apoyo oficial, reconocimiento a su heroà­smo por parte del presidente y otros altos funcionarios. Todo para forzar una paz aparente por parte del gobierno como firma protocolaria entre dos dirigentes, Fox y Marcos, mientras Marcos pone el acento en el reconocimiento del Congreso de la Unià³n, esto es, del poder legislativo. ¿Y quà© si se firma el compromiso de someter a discusià³n la Ley COCOPA cuya aprobacià³n tardarà­a meses o al menos semanas de trámites?, ¿quià©n hará el seguimiento de todo esto, sociedad civil, los especialistas, la solidaridad internacionalista?.
7. El III Congreso Nacional Indà­gena una vez más pone de manifiesto la diversidad de problemas de los 53 grupos indios. ¿La Ley COCOPA es suficiente para empezar a resolverlos o se trata de abrir la caja de Pandora?. Cuando en 1994 se intentà³ organizar la retaguardia social de Primera Convencià³n de Aguascalientes, este era uno de los puntos por discutir sin presiones electorales. El PRD con la autorizacià³n del EZLN suspendià³ toda discusià³n, promovià³ la destruccià³n de la Coordinadora Obrera, Campesina, India y Popular (COCIP), coqueteà³ inútilmente con el PRD que no ganà³ las elecciones presidenciales con su candidato histà³rico Cuauhtà©moc Cárdenas y luego guardà³ distancia con el Frente Amplio de Construccià³n del Movimiento de Liberacià³n Nacional (FACMLN) cuando no siguià³ incondicionalmente la orientacià³n civilista del EZLN. ¿Todo esto es pasado sin retorno?.
Los prezapatistas estuvimos en el Zà³calo pensando en los compañeros caà­dos en combate entre 1974, cuando el descubrimiento de la casa de seguridad en Monterrey de donde llegà³ ejà©rcito y fuerzas especiales a masacrar a cinco compañeros en Nepantla, Estado de Mà©xico, muy cerca de la capital donde fue capturado quien esto escribe mientras en Ocosingo caà­a el dirigente principal de las Fuerzas Armadas de Liberacià³n Nacional (FALN) y sus acompañantes. Sin embargo sobrevivimos como Fuerzas de Liberacià³n Nacional en el duro trabajo clandestino. Marcos tiene el enorme mà©rito histà³rico y social de haber roto con la disciplina de convento y con la seguridad extrema impuesta por el clandestinaje. Alzà³ con otras y otros las cañadas de Chiapas, pero rompià³ evidentemente con la base polà­tica que se habà­a construido a lo largo de veinticinco años. De aquà­ que ante el cese al fuego unilateral del gobierno de Salinas el 11 de enero de 1994, respondiera que no habà­a cuadros como para abrir un diálogo y negociacià³n como se ha acostumbrado para derrotar revoluciones en Amà©rica, con Mà©xico como sede. ¿Hay ya cuadros necesarios y el arq. Yañez es una especie de emisario de honor de un pasado no reconocido por el EZLN?.
Cierto, no guà­a ni dice quà© hacer a cambio de dar ejemplo. Pero el EZLN está en la encrucijada y nosotros, todos con à©l: o esto apenas es un principio como dijeren Saramago y Vázquez Montalbán o es la despedida y el repliegue para esperar quià©n sabe quà©.
PRESENTE Y FUTURO.- El gobierno del Partido Accià³n Nacional, partido dividido por la arbitrariedad empresarial de su candidato triunfante, toma medidas neoliberales graves y nada pasa sino las protestas y una que otra propuesta de una izquierda tambià©n fragmentada. Veamos:
q antes de tomar posesià³n, en gira por Amà©rica y Europa, Fox comprometià³ al paà­s en tratados de libre comercio de todo lo que antes fuera produccià³n considerada estratà©gica para la soberanà­a nacional y organizà³ el Plan Puebla-Panamá.
q un tratado energà©tico entre Estados Unidos, Canadá y Mà©xico, garantiza ahora la explotacià³n energà©tica bajo las normas y patentes imperialistas. El petrà³leo mexicano ya forma parte de la reserva estratà©gica yanqui. En el consejo directivo de PEMEX están tres poderosos empresarios como Carlos Slim, 7 200 millones de dà³lares, propietario de Telà©fonos de Mà©xico y otras empresas trasnacionales.
q Fox nombra como Secretario del Trabajo a un exdirigente de la organizacià³n empresarial más poderosa, la Confederacià³n Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) quien hace circular en los primeros dà­as de diciembre de 2000, una carta a funcionarios medios donde llama a trabajar con excelencia y ponerse bajo la proteccià³n de la Virgen de Guadalupe. Su sucesor en COPARMEX, en una reunià³n en la residencia presidencial de Los Pinos, ha propuesto que el Seguro Social deje de funcionar para los nuevos afiliados y queden asà­ sin prestaciones como jubilacià³n, prà©stamos de emergencia, servicios mà©dicos y otros. El sindicato del Instituto Mexicano del Seguro Social no responde.
q Suben los precios de los energà©ticos, especialmente el gas domà©stico, luego se les baja un poco, todo para proteger el monopolio de cinco empresas en perjuicio de los más pobres.
q El expresidente Zedillo, además de dirigir un proyecto de la ONU para el desarrollo econà³mico que ya sabemos lo que significa, es miembro de los consejos de Union Pacific, una poderosa empresa de ferrocarriles, que bien podrà­a hacerse cargo de cruzar un estrecho que va de Veracruz a Oaxaca, para hacer un canal seco de transporte de mercancà­as bajo control imperialista con todo lo que esto significa de estructuras militares para protegerlo.
q El proyecto de microcrà©ditos, el de changarro, vocho y tele, funciona para enajenar familias enteras y tenerlas bajo control para garantizar la disminucià³n de la economà­a informal que no paga impuestos, a la par que reproduce la imagen de estado benefactor.
q Los centros ceremoniales, los rà­os, los bosques, las playas, los lagos, son presa del turismo trasnacional. Ahora mismo, el festival Tajà­n 2 000 arrasa con el centro ceremonial prehispánico y el Sindicato Nacional del Instituto Nacional de Antropologà­a enfrentará a organizaciones campesinas a los organizadores y participantes del evento de primavera.
q El cultivo transgà©nico tiene en Mà©xico un campo propicio de reproduccià³n por el sometimiento a las normas yanquis para el uso de suelo, de fertilizantes y sobre todo, de semillas. Los campesinos tienen que dar su maà­z a los cerdos para someterse luego a trabajar para las empresas alimentarias trasnacionales.
Ante este panorama, estas acciones en marcha, reducir todo a las reivindicaciones indias de Chiapas, resulta un detonador que la sociedad civil no puede enfrentar por su carácter amorfo. Hebe de Bonaffini de las Madres de la Plaza de Mayo dijo el 14 de marzo al EZLN: no dejen las armas (ahora en supuesto resguardo en La Realidad), ni crean al gobierno. Salieron no atendiendo a su llamado, es claro que el ejemplo del EZLN tiene que ser recogido por una tendencia de izquierda en construccià³n para enfrentar el poder neoliberal, globalizador, con la fuerza del pueblo organizado, con propuestas productivas no sà³lo anticapitalistas sino socialistas y con una constante campaña de reivindicacià³n de las luchas populares, las de antes y las de ahora. Por tanto, libertad a todos los presos polà­ticos, fuera ejà©rcito de Guerrero, Los Loxicha en Oaxaca, Veracruz y tambià©n de Chiapas y por la discusià³n propositiva de los problemas del campo, son consignas de largo plazo integradas a la dimensià³n internacionalista necesaria y urgente para detener y triunfar contra el exterminio decretado por los grandes consorcios contra la humanidad.
La noticia al terminar este escrito es que el Parlamento Europeo estarà­a dispuesto a escuchar a Marcos, según informan representantes de ambas partes, mientras el Ejà©rcito mexicano retira su campamento de La Garrucha. Con la Ley COCOPA ya en el Congreso desde los primeros dà­as del gobierno de Fox, con la libertad de casi todos los presos polà­ticos del EZLN y hasta de uno de los dirigentes de la Organizacià³n Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Benigno Guzmán, indiciado de estar con el EPR, la voluntad polà­tica de paz para imponerse a las posibilidades de una guerra más bien virtual, salvo por las masacres no aclaradas de Acteal, El Bosque en Chiapas y las de Aguas Blancas y el Charco en Guerrero, con la secuela de presos polà­ticos como Erica Zamora, segregada en el Penal de Alta Seguridad de Puente Grande de donde salià³ sin dejar huella el peligroso narcotraficante El Chapo Guzmán, mientras a ella y a otras, se les mantiene incomunicadas a los organismos de derechos humanos en un penal para hombres.
Un fantasma recorre Mà©xico y amenaza al mundo, el fantasma de Eugene Dühring. De nada sirvià³ el libro que le dedicà³ Federico Engels por encargo de los comunistas organizados. Vuelve a crecer la idea de la violencia y la polà­tica en general como fundamento de la economà­a. La buena voluntad de un lado y del otro, la voluntad de un grupo, celebrada en su heroicidad por una clase dispuesta a eternizarse en el poder, puede ser atendida de modos à©ticos, morales y filantrà³picos para ejemplo del mundo. Conmovedor. El fin de las ideologà­as se ha cumplido. La globalizacià³n es el único fin de la humanidad. La condena a muerte de las trabajadoras y trabajadores del mundo, los productores de toda riqueza, es fatal y necesaria. Un nuevo constituyente y una constitucià³n polà­tica con todo esto legalizado y hasta legitimado por los medios, ha prometido el gobierno de Fox para dentro de tres años, a la mitad de su perà­odo legal. Entonces podrà­an estar incluidos los derechos y la cultura indà­gena para que todo siga igual. No lo permitiremos. En ello nos va la vida, como izquierda radical y como seres individuales en peligro de extensià³n.

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