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Por una paz justa, con la resistencia

5. December 2005

Encuentro internacional de Roma, 1-2 de octubre de 2005


La lucha por la paz debe tener como objetivo la búsqueda de una “paz justa” que respete los derechos de los pueblos y que està© basada en los principio de autodeterminacià³n y soberanà­a nacional; exactamente lo contrario a la pax americana que la ocupacià³n está tratando de imponer en Iraq.

A pesar de la injerencia de los congresistas norteamericanos y del sometimiento servil del gobierno italiano a sus exigencias continúan los esfuerzos para la realizacià³n de la conferencia en apoyo de la resistencia iraquà­.

Con este objetivo en mente y con la pretensià³n más amplia de consolidar un movimiento internacional de solidaridad con la resistencia se ha celebrado un nuevo encuentro internacional en Roma los dà­as 1-2 de octubre en el que se ha alcanzado una formulacià³n incipiente de dicha alternativa.

Si bien la conferencia se mantiene como una prioridad ineludible que permitirà­a otorgar a los propios iraquà­es la posibilidad de defender por si mismos su causa en Europa; en espera de que esta pueda llevarse a cabo, bien en Italia, bien en algún otro paà­s “más libre” se ha creado un red internacional de organizaciones vertebrada en torno al conflicto.

Asimismo, se ha sumido el compromiso de extender dicho movimiento y de lanzar una campaña colectiva en torno a la figura de Haj Alà­, torturado de la cárcel de Abu Grahib, cuya intervencià³n estaba prevista para el sábado dà­a 2 y que no pudo estar presente al serle denegado tambià©n el visado, de forma vergonzosa, bajo un pretexto burocrático.

Lo que no se pudo impedir fue el à©xito del acto público, expresià³n de un sentimiento compartido, con la intervencià³n entre otros de Awni al Kalemji, portavoz de la Alianza Patrià³tica Iraquà­, Abdulhaleem Kandil, representante del movimiento Kifaya de Egipto, o los filà³sofos italianos Giani Vattimo y Domenico Losurdo, unidos todos ellos en su apoyo a la legitimidad de la resistencia iraquà­.

Declaracià³n de Roma del 2 de octubre de 2005

El encuentro internacional celebrado hoy, es un acto de protesta, de solidaridad y de lucha, pero al mismo tiempo constituye un momento adecuado para la presentacià³n de nuevas propuestas.

Lo primero de todo, denunciamos a todos aquellos que causan al pueblo iraquà­ la tremenda opresià³n que sufren. Al mismo tiempo denunciamos los ataques que se han producido en Europa a los más elementales derechos democráticos, incluido el derecho a la libertad de expresià³n.

La negacià³n del visado a Haj Alà­, sà­mbolo de la tortura en Abu Graib, se ha venido a sumar a la que ya antes afectà³ a seis altos representantes de la sociedad iraquà­ cuya intervencià³n estaba prevista en la conferencia de Chianchiano. Nos hallamos, una vez más, ante una decisià³n vergonzosa que mina las libertades alcanzadas tras dà©cadas de lucha y que ha golpeado esta vez, de forma especialmente odiosa, incluso a las và­ctimas de la tortura norteamericana.

Expresamos toda nuestra solidaridad a Haj Alà­ y a todas las và­ctimas de la ocupacià³n militar.

Expresamos esa misma solidaridad a la valiente resistencia del pueblo iraquà­, que no sà³lo se enfrenta a la más poderosa maquina militar de la historia, sino que al hacerlo combate los planes del imperialismo estadounidense para dominar el mundo. Asà­ pues, la significacià³n de la lucha va mucho más allá de las fronteras de Iraq y constituye un ejemplo a seguir por todos los pueblos oprimidos.

Nuestro encuentro, ha sido un encuentro de lucha, de gente que no está dispuesta a rendirse ante la situacià³n actual, de gente que quiere luchar por la libertad de los pueblos y que quiere parar esa locura criminal conocida como “guerra de civilizaciones”.

Para dotar de contenido a esta confrontacià³n hemos desarrollado un programa de actividades que sirve al mismo tiempo como una propuesta a todos aquellos miembros del movimiento contra la guerra que consideran que la lucha por la paz debe conectarse a la resistencia polà­tica, militar, econà³mica y cultural contra el imperialismo. La lucha por la paz debe tener como objetivo la búsqueda de una “paz justa” que respete los derechos de los pueblos y que està© basada en los principio de autodeterminacià³n y soberanà­a nacional; exactamente lo contrario a la “pax americana” que la ocupacià³n está tratando de imponer en Iraq.

El plan reaccià³n desarrollado durante la discusià³n entre las delegaciones internacionales presentes es el siguiente:

1. Consolidacià³n de la red europea de apoyo a la resistencia y su crecimiento internacional. Esta red ya ha obtenido resultados importantes, pero en este momento las condiciones han madurado, preparando el camino para fortalecer la coordinacià³n e incrementar la eficiencia de la accià³n colectiva. Todas las fuerzas presentes en Roma se comprometen a poner lo mejor de su parte para avanzar en esta direccià³n.

2. La primera campaña que se acometerá girará en torno a la figura de Haj Alà­, al que se traerá a Europa para realizar un tour, denunciando la brutalidad de la ocupacià³n imperialista. La negacià³n del visado a Haj Alà­ por parte del gobierno italiano …­un estado que participa en la ocupacià³n con unos 3000 soldados- puede y debe ser combatida. No es más que otra prueba amarga que afecta a los escasos espacios de libertad que quedan en nuestro continente. Por lo tanto hacemos una llamada a todos los demà³cratas sinceros a movilizarse en defensa de la libertad. Para parar estos últimos ataques antidemocráticos, llevados acabo bajo el disfraz de las “leyes antiterroristas” necesitamos dar una respuesta inmediata, fuerte y unitaria.

Asà­ pues apelamos a todas las fuerzas posibles para que no se deje nada sin intentar, de tal modo que nadie pueda afirmar que no sabà­a lo que estaba pasando.

La visita de Haj Alà­ por todo el continente traerá la voz de la verdad a cada esquina de Europa y pondrá en evidencia las mentiras sobrà© la “guerra justa” que los medios corporativos promueven..

De este modo se nos ofrecerá una ocasià³n para recordar a todo el mundo la existencia de desaparecidos, de iraquà­es secuestrados por las fuerzas de ocupacià³n que nunca han reaparecido, como Abdul Jabbar Al Kubaysi, el secretario de la Alianza Patrià³tica Iraquà­.

3. Paralelamente, los preparativos para la celebracià³n de la conferencia internacional con altos representantes de la sociedad iraquà­ que originalmente debà­a celebrase en Chianchiano, Italia, continuarán. Su presencia es indispensable no sà³lo para dejar a los iraquà­es hablar por si mismos, no sà³lo para dar la palabra a la oposicià³n y a la resistencia iraquà­es, sino sobre todo para preparar el camino al reconocimiento de su legitimidad internacional y polà­tica.

Para alcanzar este objetivo invitamos a todas las fuerzas que quieran contribuir a a la lucha de liberacià³n del pueblo iraquà­ a una movilizacià³n unitaria.

Las delegaciones internacionales presentes en Roma coinciden unánimemente en la necesidad de llevar adelante la lucha para hacer la conferencia posible. En las prà³ximas semanas estas delegaciones evaluarán las posibilidades en varios paà­ses europeos, mientras que los esfuerzos para poder realizar la conferencia en Italia continuarán e incluso se incrementarán. Despuà©s de haber comprobado la situacià³n en los diferentes paà­ses, la red establecerá un lugar y una fecha para la conferencia.

Mientras tanto, confirmamos nuestro apoyo internacional y unitario a todas las iniciativas de solidaridad con Iraq comenzando con aquellas de Alemania y Grecia planeadas para los prà³ximos meses.

Por lo que se refiere a Italia apoyamos la movilizacià³n en pos de una manifestacià³n de carácter nacional que ha de tener lugar a finales de año como un intento unitario para relanzar el movimiento contra la guerra, en torno a la apoyo a la resistencia iraquà­ y contra el creciente ataque a los derechos democráticos.

La fuerza de la resistencia iraquà­, el crecimiento de la oposicià³n popular a la ocupacià³n y el rechazo a la constitucià³n impuesta por los Estados Unidos y sus aliados nos permite albergar grandes esperanzas de victoria sobre las fuerzas imperialistas. Esta esperanza debe ser asimilada por todas las fuerzas que se han opuesto a la guerra por todo el mundo.

Este es hoy nuestro objetivo. El plan de actividades que hemos desarrollado pretende responder a esta necesidad.

Hay luchas que marcan à©pocas. Hoy recae sobre los hombros del pueblo iraquà­ la defensa de la libertad frente a la tiranà­a. Los apoyaremos de todas las formas posibles, por la libertad y la autodeterminacià³n de Iraq, y por la derrota de la tiranà­a imperialista a lo largo y ancho del mundo.

Roma, 2 de octubre, 2005

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